Mi experiencia como educadora;
Puedo decir que no es sólo en el aula.de la escuela o colegio, donde se educa a los niños y jóvenes. También hay otros lugares en los que también se desempeñan estas labores pero no son remuneradas, tal vez se recoge más de lo que se cosecha…
Me refiero a mi experiencia en el trabajo pastoral de mi parroquia por diez años, lo que me permitió conocer muchas realidades, socioeconómicas, problemáticas familiares y con todo aquello conocer de cerca los niños, sus inquietudes, sus alegrías y también sus penas. A los jóvenes, que también necesitan de más personas hoy, que orienten su camino, que les escuchen, que les brinden otros momentos en su vida, como poder cantar, jugar, compartir en forma sana y sentirse bién, sean cual fueran sus realidades y como ellos fueran. En este mundo en el que la pérdida de valores se hace un hábito.
Mi cercanía a la parroquia y todo mi trabajo que desempeñaba, retroalimentaba aún más mi vida, me llenó de fortaleza, seguridad y sembló mi personalidad y autoestima. Todo lo vivido y la herencia de mis padres me llevó a seguir por este camino…
Es así, como mis estudios como profesora de religión me permitieron el año 2005, hacer un reemplazo en la escuela de mi comuna, por primera vez entré al aula de clases, debiendo desempeñar mi labor, los cursos eran de primero a séptimo año básico. Había mucha diversidad. En los cursos grandes es más notorio aún cuando se entra a la sala de un buen curso o no.
Me encontré con decepciones, desilusiones por parte de lo poco que hacen los profesores hoy por inculcar incansablemente valores a los niños y jóvenes.
Si, puedo decir que quedan maestros, pero de los profesores que hay… muchas son sus falencias, sobre todo en querer mejorar los hábitos de los niños . Es culpa del hogar también.. Pero los niños, en donde pasan su mayor tiempo es en la Escuela. por eso creo que es al profesor en donde recae la gran responsabilidad.
Pues, recuerdo con mucho cariño a mi distinguida profesora de Ciencias Naturales con quién compartí y quién aún sigue su abnegada labor de Maestra. Sus alumnos, son todos preparados para la vida.
Desde el año 2006, Agosto. Comencé a trabajar en el liceo de mi comuna, Puyehue. Me corresponde de primero a cuarto medio, hacerles clases de religión. Me entristeció mucho conocer la realidad y la forma de vivir la vida de muchos jóvenes estudiantes hoy. Lo fundamental, radica en la falta de valores que siguen estando ausentes hoy en nuestra sociedad. Es como si estuviesen puestos en vitrina, quien quiere los compra de acuerdo a su conveniencia.
La falta de comunicación y el respeto, son los originarios y precursores de los otros.. Los mismos jóvenes se dan cuenta de esta realidad, pero es muy difícil poder cambiarla. Ya nadie quiere poner de su parte. Padres muy jóvenes, hogares mal constituidos, profesores que ya no crean ningún vínculo con sus alumnos.
Para mi, en lo personal, ha sido un gran desafío, pues es el Liceo en el cuál también me eduqué, encontrarme con mis propios profesores, que para mi, de los que quedan ejerciendo, nadie fue significativo en mi formación. Excepto el inspector Sr. Claudio Kanissius y el jefe de UTP, Sr. Jaime Garcés, que me inspiró con sus poemas, también La Iliada y la Odisea. Y que cumplen con otras responsabilidades.El liceo está calificado como Liceo Para Todos. Por lo tanto, hay mucha diversidad.
Considero que mi trabajo ha dado buenos frutos en algunos jóvenes, de lo poco que he alcanzado a sembrar he cosechado con mucha emoción.
Lo esencial está en formar vínculos con los niños y jóvenes, mediante conversaciones, dinámicas, cantos, etc. Y creo que todo profesor lo puede hacer. Si tiene la voluntad de cambiar y conquistar el corazón de los jóvenes por un futuro mejor, de nuestra sociedad, y de nuestro país.
Remembrando al Maestro en la Sociedad de los Poetas Muertos.
http://www.cinematografia.cl/blog/2006/la_sociedad_de_los_poetas_muertos.html
http://www.elamaule.cl/admin/render/noticia/2164